¿POR QUE NO SLS? TENSIOACTIVOS

Son sustancias dotadas de propiedades espumantes, detergentes y solubles. Están obviamente presentes en todos los productos que detergen cuerpo y pelos y los más conocidos son sin duda el Sodium Lauryl Sulfate (SLS) y el Sodium Laureth Sulfate (SLES).
Sodium Lauryl Sulfate
Tensioactivo de síntesis derivados por el óxido de etileno, utilizados en detergentes, jabones y champú. Irritantes, deshidratantes, favorecen la formación de acné y comedones o pican negros; el daño causado por esta categoría de tensioactivos depende de su concentración en el producto y de la duración del contacto. Provocan alteraciones en la epidermis y la irritación puede no ser evidente después del empleo, pero manifestarse en el tiempo. Se depositan sobre la superficie de la piel y en los folículos.
Sodium Laureth Sulfate
Tensioactivo de síntesis derivados por el óxido de etileno con acción emulsionante y espumante. Generalmente son utilizados para aumentar la consistencia del producto. Mejor tolerada por la piel respecto la anterior, esta categoría de tensioactivos puede causar irritación, en particular a los ojos, en proporción a la concentración.

¿POR QUÉ NO | PARABENOS ?

Los parabenos son los conservantes más comúnes en la industria cosmética. Los seis principales parabenos que se pueden encontrar en comercio son:
– Methylparaben
– Ethylparaben
– Propylparaben
– Isobutylparaben
– Butylparaben
– Benzylparaben
Ha sido demostrado ampliamente que estas sustancias penetran por la piel y quedan intactas entre el tejido, acumulándose en el tiempo según la frecuencia de su empleo.

¿POR QUÉ NO | FORMALDEHÍDO ?

El Formaldehído es una sustancia química que, a temperatura entorno, se encuentra en forma gaseosa, pero es más conocida como solución acuosa. Su nombre deriva del ácido fórmico, producido en naturaleza de las hormigas, que presenta características urticantes y un olor muy punzante.
Gracias a sus diferentes propiedades, el Formaldehído es empleado por múltiples empleos y en diferentes ámbitos, sea en la industria que en la medicina. En particular se usa en cosmética como agente antibacteriano, fungicida y como conservante. El se puede encontrar de hecho en productos por pelos cuál champú y coloraciones, como también en los detergentes y en los jabones.
El Formaldehído ha sido por años un ingrediente característico de los productos para los cabellos, sobre los que fue aplicado bajo forma de formalina. Algunos estudios han pero evidenciado que tal uso puede provocar toxicidad también importante, ya que la sustancia se pone en directo contacto con el cuero cabelludo. A este propósito en el 2006 el IARC (Internacionales Agency for Research on Cancer) ha clasificado oficialmente el Formaldehído como sustancia cancerígena para el hombre, insertándola en la clase (toxicidad comprobada por inhalación y sospechosa por ingestión) de los compuestos con tal característica.